Galán entregó el séptimo tren de la planta de Tibitoc: aseguró que habrá agua por 33 años más

Finalmente, Bogotá volvió a la normalidad en referencia al consumo del agua. Y es que, luego del racionamiento del líquido, mismo que se extendió por un año debido a la ola de calor que azotó la capital, y en el que la escasez de lluvias afectó el recurso hídrico en los hogares, Galán confirmó que la crisis fue superada.

Según lo revelado por el alcalde mayor de Bogotá, Carlos Fernando Galán, las medidas implementadas permitirán garantizar el servicio de agua potable durante otros 33 años, es decir, hasta el año 2058.

De acuerdo con lo mencionado por el mandatario capitalino este martes 29 de julio, entra en funcionamiento el séptimo tren de la planta de Tibitoc, por lo que le garantizó a la ciudadanía agua potable por los próximos 33 años.

“Al año 2058 no va a haber dificultades gracias a la obra que se ha hecho aquí de optimización de la planta de Tibitoc”, afirmó. Además, mencionó que las lluvias han sido determinantes gracias al aumento del caudal concesionado por parte de la CAR.

Por su parte, la gerente del Acueducto, Natasha Avendaño, señaló que la optimización permitirá tratar 10,5 metros cúbicos por segundo, con lo cual se responde a la demanda de la capital y de otros 11 municipios cercanos, y destacó que esto no implicará un aumento en el valor de las facturas.

Con esta optimización en la planta Tibitoc, Bogotá tendrá más herramientas para gestionar el recurso hídrico, pues con el aumento en la capacidad de tratamiento habría una operación mucho más eficiente de cara al futuro.

La Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB) destinó más de 440 mil millones de pesos a las obras de modernización de Tibitoc, que incluyen la implementación de siete trenes de tratamiento, 16 filtros, obras de alcantarillado, bocatomas, sistemas de tratamiento de lodos, líneas de proceso y la renovación de motores.

La reciente temporada de lluvias ha sido un factor decisivo para el sistema Chingaza. Este ha dado un respiro a la capital y a los municipios aledaños, pues, luego de tres años, finalmente alcanzó un 71 % de su capacidad total, el nivel más alto desde 2022, tras una dura sequía.

Este repunte en el almacenamiento hídrico representa una mejora significativa frente a los meses anteriores, marcados por preocupantes disminuciones en los niveles de agua, lo que obligó a implementar medidas restrictivas para conservar el recurso.

Las autoridades ambientales han catalogado esta recuperación como un hecho sin precedentes en los últimos años, resultado directo del aumento de precipitaciones en la región andina durante el segundo trimestre de 2025.

WhatsApp-ChannelÚnase a nuestro canal de Whatsapp y manténgase al tanto de los hechos más relevantes.

Scroll to Top